La tasa de desempleo en Uruguay se mantuvo en 7% durante julio.
La capital registra mayores niveles de actividad, empleo y también de desempleo que el interior del país. El informe del INE muestra además las dificultades de los jóvenes para acceder al mercado laboral y una informalidad que alcanza al 21,1% de los ocupados.
La tasa de desempleo en Uruguay se mantuvo en 7% durante julio de 2026, el mismo nivel registrado en junio, de acuerdo con el informe publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Sin embargo, detrás del promedio nacional aparecen diferencias cuando se observa el comportamiento del mercado laboral según el territorio. Montevideo presentó mayores niveles de actividad, empleo y desempleo que el interior del país, mostrando realidades laborales diferentes entre la capital y el resto del territorio.
La tasa de actividad alcanzó el 64,1% a nivel nacional, mientras que la tasa de empleo se ubicó en 59,6%. En Montevideo, la actividad llegó al 65,4%, frente al 63,3% registrado en el interior.
La diferencia también se observa en el empleo: la capital concentra una mayor proporción de personas participando del mercado laboral, mientras que en el interior la participación es menor.
El dato de desempleo debe analizarse en ese contexto. Montevideo registra simultáneamente una mayor participación laboral y un mayor desempleo, mientras que el interior presenta una menor actividad. Esto implica que una parte menor de la población del interior participa del mercado de trabajo, algo que también incide en la lectura del indicador de desempleo.
LOS JÓVENES, LOS MÁS AFECTADOS
Más allá de las diferencias territoriales, el informe del INE vuelve a mostrar una importante brecha generacional.
La inserción laboral cambia marcadamente según la edad. El nivel de empleo alcanza su máximo entre las personas de 35 a 44 años, con 88,3%, mientras que los jóvenes de 14 a 24 años presentan una tasa de desempleo de 21,1%.
Es decir, aproximadamente uno de cada cinco jóvenes que participa del mercado laboral se encuentra desempleado, convirtiendo a este grupo en el que enfrenta mayores dificultades para conseguir trabajo.
La situación también presenta una brecha entre hombres y mujeres. La tasa de actividad femenina se ubicó en 57,8% y la de empleo en 52,9%, mientras que el desempleo femenino alcanzó 8,6%, por encima del masculino.
INFORMALIDAD Y SUBEMPLEO
Otro de los componentes que permite observar la calidad del empleo es la informalidad.
En julio, el 21,1% de las personas ocupadas no estaba registrado ante la seguridad social, porcentaje similar al del mes anterior, aunque representa una mejora de 1,3 puntos porcentuales respecto a julio de 2025.
A esto se suma el subempleo: el INE estima que 8,9% de las personas ocupadas se encuentran en esta situación. Se trata de trabajadores que habitualmente trabajan menos de 40 horas semanales, desean trabajar más y están disponibles para hacerlo, pero no consiguen acceder a más horas de trabajo.
Los datos muestran así que la fotografía del mercado laboral uruguayo va más allá del 7% de desempleo. La participación laboral, las diferencias entre Montevideo y el interior, la edad, el género, la informalidad y el subempleo forman parte de una realidad que presenta matices importantes según el lugar y las características de quienes buscan empleo.
En particular, para el interior del país, el menor nivel de actividad registrado frente a Montevideo constituye uno de los datos relevantes para analizar la situación laboral: no solo importa cuántas personas están desempleadas, sino también cuántas participan efectivamente del mercado de trabajo y cuántas oportunidades de empleo existen fuera de la capital.




