El impacto es más fuerte en el área metropolitana, especialmente en el sur de Montevideo, Canelones y Maldonado
El crecimiento de la electromovilidad ya empieza a impactar en Uruguay y obliga a reconfigurar el negocio de las estaciones de servicio, que en algunas zonas registran caídas de hasta 20% en la venta de combustibles.
La Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay advirtió que el fenómeno no es homogéneo. Su presidente, Daniel Sanguinetti, explicó que el impacto es más fuerte en el área metropolitana, especialmente en el sur de Montevideo, Canelones y Maldonado, donde hay mayor poder adquisitivo y adopción de vehículos eléctricos.
Desde el sector reclaman “rumbo y ritmo” para la transición energética, con reglas claras que permitan adaptarse. También cuestionan la actual carga impositiva, señalando que la electromovilidad cuenta con beneficios fiscales, mientras los combustibles tradicionales mantienen altos impuestos, lo que —afirman— genera una competencia desigual.
El avance de los autos eléctricos no solo reduce la demanda de combustibles, sino que empuja a todo el ecosistema automotor a reconvertirse. Estaciones de servicio, mecánicos, autopartistas y guincheros enfrentan nuevos desafíos, como la necesidad de capacitación, acceso a software especializado y mayor apoyo estatal para acompañar la transición.
Posible aumento de combustibles
El gobierno analiza un nuevo ajuste que se definirá a fines de abril, de cara a los precios que regirán en mayo.
La medida está condicionada por el aumento del precio del petróleo a nivel internacional, impulsado por el conflicto en Oriente Medio.
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