«Nos cambió mucho la vida. Estábamos a 2 kilómetros y medio de Canelones y pasamos a estar a más 15».
Los vecinos que residen en la zona del kilómetro 50 de la Ruta 5 -a la altura de Paso Espinosa- en el norte de la capital canaria, reclaman que con la obra de la doble vía, la ruta quedó cerrada totalmente sin retorno hasta la próxima rotonda que está pasando la Represa del Canelón Grande a la altura de Paso Pache.
Según manifiestan, esto ha traído diversas complicaciones. «Se ha hecho más caro para todos, hay vecinos que dependen del taxi para ir a la ciudad de Canelones por mandados o al médico, a veces dos, tres o más veces por semana» dijo una de las vecinas.
Además esto repercute en los servicios de emergencia y esenciales como Ambulancias, Bomberos, la recolección de la basura aparte de los productores rurales.
Canelones Ciudad Portal llegó hasta la zona mencionada para conocer de primera mano la situación y dialogar con sus residentes.




